1. ANTES DE TENER UN CABALLO

1. Entender que tener un caballo es una experiencia de ocio compartido


Naturalmente, hay cuadras de dueño único. Sin embargo, incluso estos propietarios comparten las vicisitudes de la vida deportiva de sus caballos con familiares y amigos, porque todos buscamos compartir el tiempo libre y las aficiones. Frente a los propietarios únicos, las cuadras de multipropiedad y los caballos compartidos entre varios son el esquema que más se está desarrollando en todo el mundo.

Antes de tener un caballo de carreras es importante planificar la experiencia y, entre otros aspectos, plantearse con qué personas compartirás actividades tales como: el presenciar algunos entrenamientos, visitas a la cuadra, decisiones de programa, “poules”, comidas y cenas para festejar resultados, viajes para ver correr al caballo o a sus rivales, etc. En definitiva, decide con quién quieres compartir expectativas, decisiones, emociones y celebraciones. Y si en tu entorno no dispones de esas personas, entonces tu mejor opción es sumarte a una multipropiedad existente. Participar del deporte de las carreras de caballos como propietario es una actividad eminentemente social y es esencial asumir esto antes de embarcarse en el proyecto.

SERTURF pone a tu disposición el apoyo necesario para incorporarte a la estructura que más se adapte a tus deseos y presupuesto e, incluso, el gestionar para varios futuros socios el montaje de su propia cuadra compartida.

2. Familiarízate con las carreras


El grado de aprovechamiento de la condición de propietario depende de la propia persona, de sus aspiraciones, de su sociabilidad y, sobre todo, de su grado de implicación.  Al igual que ocurre con casi todas las aficiones. Para poder tener el nivel de implicación adecuado, es necesario un grado suficiente de conocimiento de la realidad de las carreras de caballos.

Casi todos los nuevos propietarios son aficionados curtidos y conocen la mayoría de los aspectos técnicos y particularidades de nuestra industria. Si ese no es tu caso, antes de tomar la decisión de comprar, en solitario o con otros, un caballo de carreras, familiarízate suficientemente con este deporte:

  • Para empezar, asiste a las carreras, lee el programa, observa a los propietarios y preparadores y apuesta algo con objeto de vincularte emocionalmente al desarrollo y desenlace de las carreras. Con ello irás viendo si te motiva convertirte en protagonista. Además, entra en las páginas web de los hipódromos y en las de los diferentes medios que ofrecen información sobre las carreras.
  • También es muy recomendable asistir a una subasta y ver en acción a compradores y vendedores.
  • Ponte en contacto con las asociaciones de propietarios y criadores para informarte de los servicios que ofrecen.
  • Pregunta tus dudas a propietarios, entrenadores y expertos para comprobar que el sector recibe a los nuevos propietarios con entusiasmo y ello, con independencia de cuál vaya a ser tu volumen de inversión.
  • Asesórate, si tienes la oportunidad, mediante propietarios que puedan servirte de mentores. Si lo haces con profesionales, verifica las referencias y recibe sus consejos, pero no te consideres obligado a seguirlos. Ten en cuenta que casi todos los participantes con los que hables son parte interesada de una u otra manera. Escucha a todos, pero solo a ti te corresponde la responsabilidad de decidir.

Ponte en contacto con SERTURF, que es el vehículo de la Asociación Española de Hipódromos para encauzar las iniciativas de nuevos propietarios. Disponemos, desde la total independencia, del conocimiento necesario y de las personas que te ayudarán sin coste alguno ni interés distinto del tuyo.

3. Define objetivos y plazos razonables 


Afrontar por primera vez la propiedad de un caballo de carreras se parece a acometer un nuevo proyecto empresarial. Por elemental prudencia, antes de dar los primeros pasos es recomendable que te plantees las siguientes cuestiones:

Obviamente, es básico conocer y asumir los costes de mantenimiento, que se pagan mensualmente, y tener un presupuesto máximo para la compra del caballo. La vida de competición de un caballo de competición tiene una duración media de cuatro años, por lo que conviene hacer un presupuesto de tesorería de largo plazo.

No es, en absoluto, conveniente, contar con los ingresos futuros por premios y colocaciones para afrontar el pago de los gastos generales. Los ingresos son siempre potenciales mientras que los gastos son ciertos.

El presupuesto será uno de los factores clave para inclinarse por una multipropiedad, pero no el único.

También es importante hacer una previsión sobre el tiempo que podemos dedicarle a esta actividad, tanto asistiendo a las carreras, como visitando la cuadra de vez en cuando, viendo algunos entrenamientos, hablando con el entrenador o compartiendo experiencia y decisiones con el resto de los socios en caso de propiedad compartida. Existe una relación directa entre la agenda que destinamos a nuestro caballo y el retorno que nos va a proporcionar la condición de propietario.

Considerar las cuestiones anteriores, la inquietud personal por ejercer mayor o menor control sobre nuestros asuntos y el grado de interés por sociabilizar el ocio, son las claves para determinar el modelo de propiedad que se adapta más al perfil de cada uno.

Tanto la propiedad única como la multipropiedad tienen sus ventajas y sus inconvenientes.

Las personalidades más propensas a tomar todas las decisiones, ejercer un alto grado de control y capitalizar los éxitos, son más adecuadas para la propiedad única.

Los caballos de carreras debutan una vez que han cumplido los dos años. Dependiendo de tus expectativas y tu paciencia de cara a ver competir a tu caballo, te convendrá comprar un caballo que ya esté en competición o uno que no haya entrado todavía.

Entre los caballos sin debutar, lo normal en la industria es comprar yearlings (potros de un año) aunque también es posible adquirir caballos de dos años que no hayan corrido e, incluso, foals (potros que no han cumplido el año).

La compra de un caballo en entrenamiento tiene la ventaja de la inmediatez en ver tus colores en la pista y tiene el inconveniente de que el nivel competitivo del caballo ya está contrastado y, generalmente, no habrá sorpresas. Se pierde la excitación de comprobar en la pista la calidad que tiene el caballo.

La compra de un yearling o un foal conlleva el tener que afrontar los costes de mantenimiento durante muchos meses sin las recompensas de verlo competir y de obtener algún ingreso en premios y colocaciones. A cambio, la calidad de un caballo, el nivel que puede alcanzar, no se conoce hasta que no compite varias veces y perfectamente posible tener un campeón con un coste bajo. De hecho, es frecuente.

No es frecuente que un nuevo propietario afronte ese reto, pero también existe la posibilidad de entrar en la Industria con un enfoque de muy largo plazo. Esto pasaría por adquirir una yegua y destinarla a la cría, convirtiéndote en criador antes que en propietario.

Los criadores expertos buscan yeguas con una línea materna de recientes buenos resultados tras su vida de carreras. La calidad de su pedigrí se valora más que los resultados deportivos que haya tenido durante su etapa de corredora.

Los costes e incertidumbres asociados a la actividad de cría la hacen desaconsejable para nuevos propietarios.

Todos los propietarios, nuevos y viejos, sueñan con tener un ganador clásico en su cuadra. Detrás de esta expectativa está la entera Industria mundial de las carreras de caballos. Pero lo que la realidad muestra es que solo un bajo tanto por ciento de la población de purasangres alcanza a competir en carreras de máximo nivel y, de ellos, solo algunos llegan a ganarlas. Este dato no debe interpretarse negativamente porque los hipódromos diseñan sus programas para que todos los caballos, con independencia de su calidad, tengan cabida y cada uno pueda, por una parte, competir frente a los de su nivel y por otra, rentabilizar razonablemente sus costes de mantenimiento con los premios asociados a victorias y colocaciones.

No existe una relación matemática entre el precio de venta que alcanzó un yearling (o un “foal”) y sus posteriores resultados en la pista. Afortunadamente para los propietarios menos pudientes, las carreras de caballos distan mucho de ser una ciencia exacta y las desilusiones con los caballos más caros están a la orden del día. No obstante, en líneas muy generales, el conjunto de caballos vendidos a precio alto, terminan compitiendo a un nivel superior que el conjunto de caballos más baratos. A partir de esa realidad estadística, se producen numerosas excepciones tanto en un grupo como en el otro y ese es, precisamente, el gran aliciente de comprar un potro que no haya corrido.

En resumen, si te planteas comprar un caballo que ya haya corrido, es casi seguro que sus actuaciones futuras lo sean con un valor similar al de las pasadas y si la opción que eliges es comprar un potro sin debutar, es conveniente que tus metas, en cuanto al nivel al que competirá el caballo, estén en proporción al coste de adquisición de este. Si luego lo supera, celebrarás las victorias doblemente.

Existen varios centros de entrenamiento en España, los principales, en los tres grandes hipódromos: Madrid, Dos Hermanas (Sevilla) y San Sebastián. En cada uno de dichos centros de entrenamiento trabajan distintos entrenadores con los caballos que les han confiado sus propietarios. No obstante, todos los preparadores envían sus caballos a competir siguiendo el calendario de las, aproximadamente, ochenta jornadas que se disputan en España anualmente.

Antes de elegir el entrenador y, por consiguiente, dónde residirá y entrenará el caballo, es conviene valorar el grado de seguimiento que deseas tener con él.  En este sentido, lo más aconsejable es que estabules tu caballo lo más cerca posible de tu lugar de residencia.

4. Consideraciones fiscales y contables


Las cuestiones relacionadas con el impacto de la cuadra en los impuestos del propietario o propietarios deben ser afrontadas con el máximo rigor, como si se tratase de un negocio. Con independencia de la opción de propiedad escogida, existen distintas formas jurídicas para la titularidad de tu caballo. Comunidad de bienes, sociedad de capital o club deportivo elemental son algunas de las utilizadas y en otra sección de esta página web se entra en ello con cierta profundidad. Consulta con tu asesor fiscal el enfoque que mejor se adapte a tus necesidades y circunstancias personales.

La gestión administrativa y contable es muy simple ya que una cuadra, con independencia de los caballos que tenga, recibe solamente dos facturas al mes y cualquier gestoría puede hacerse cargo de ello a un coste poco relevante. Hay algunas especializadas con las que en SERTURF te podemos poner en contacto.

 

5. Elegir a tus compañeros de aventura


Si tu opción es empezar tu experiencia de propietario de un caballo de carreras compartiendo la propiedad de la cuadra con otros, existen diversas maneras de formar parte de una cuadra de propiedad compartida. En otra sección se analizan con detalle dichas alternativas, que van desde constituir con un grupo de amigos una nueva cuadra hasta integrarte en una multipropiedad existente o comprar una participación de un sindicato. A este respecto, y dado que convertirse en dueño de una cuadra es un proyecto de lago plazo a lo largo del cual se pasa por momentos buenos y, a veces, no tan buenos, es importante asegurarse de que los copropietarios tienen un perfil y unos objetivos similares a los tuyos. Personas con las que pienses que te vas a entender y con las que te apetece compartir una parte de tu tiempo libre. Para ello, conviene que antes de tomar la última decisión los conozcas y valores los pros y los contras.

SERTURF ofrece la posibilidad de que te apuntes en alguna de las listas que tenemos abiertas y de que conozcas a otras personas en situación similar a la tuya.  También ofrecemos de manera gratuita apoyo en los trámites a realizar para constituir y arrancar una nueva cuadra para un grupo cerrado de amigos o familiares.

Análogamente, SERTURF ofrece información sobre las multipropiedades y sindicatos existentes que aceptan nuevos copropietarios, incluyendo el importe de la cuota mensual, el reglamento o estatutos por los que se rigen y los resultados de sus caballos.

2. LA CUADRA, EL NOMBRE Y LOS COLORES

Diseñar la chaquetilla de tu cuadra no es una decisión trivial. Tómate tu tiempo para pensar cuáles van a ser los colores y formas que te representarán.

Valora criterios estéticos, porque luego los verás reproducidos en los programas de los hipódromos, en la televisión, en medios escritos y en la numerosa infografía que producen los hipódromos. Incluso puede que quieras serigrafiarla sobre objetos o textil. Pero considera también que donde con más precisión vas a necesitar distinguirla es en el pelotón, en plena carrera y para ello, te va a ayudar que destaque dentro del escenario sobre el que discurren las carreras.

 

1. Normativa


Existe una normativa muy concreta para poder registrar una chaquetilla en el Jockey Club Español. Para empezar, es necesario que ni sea idéntica a ninguna de las ya registradas (salvo que hayan transcurrido cinco años sin correr), ni guarde acentuado parecido, ni sea coincidente con las catalogadas como históricas. El número máximo de colores distintos a plasmar en ella es de dos, a elegir entre los dieciocho posibles de la paleta oficial, aunque puede añadirse el blanco o el negro como tercera opción. Su diligencia se realiza a través de un Impreso específico y SERTURF te ayuda a gestionarlo y presentarlo.

La normativa completa puedes verla aquí.

La renovación del derecho a usar los colores se realiza de modo automático y con carácter anual y lleva también implícita la renovación de la autorización del propietario y la del representante de la cuadra si es distinto.

En los casos en que un mismo propietario o cuadra participe en una carrera con dos caballos, una de las gorras será la habitual y la otra será distinta según el criterio que establezcan los comisarios de carreras del Jockey Club Español.

 

2. Ejemplos de chaquetillas


Además de la chaquetilla de color liso o único, existen otras 26 combinaciones de formas (rayas, cruces, lunares…) distribuibles en el cuerpo, las mangas y gorra, superficies en las que se tiene que respetar un patrón de formato dentro de estos tres espacios.

A continuación, puedes ver los distintos patrones posibles:

Disposiciones de chaquetillas

Disposiciones de mangas

Gorras

 

 

3. Trámites administrativos para inscribir una cuadra y un caballo


Los caballos corren bajo la denominación o “nombre de la cuadra” que su propietario haya registrado ante el Jockey Club Español.

 

Dicha denominación puede ser también el de una persona, física o jurídica, un título nobiliario, una marca comercial o el nombre de un representante.

En caso de propiedad compartida de uno o varios caballos, se autoriza incluir el nombre de, como máximo, tres de los copropietarios.

Para las nuevas cuadras con un solo propietario, que puede ser persona física o jurídica, es necesario cumplimentar y firmar el impreso de Declaración de Propietario y se puede nombrar un representante legal distinto del propietario.

Para registrar una nueva cuadra de propiedad compartida el impreso es el de Declaración de Asociación, en el que deben identificarse todos los componentes asociados a la cuadra, indicando cuál de entre ellos actuará como representante.

Adicionalmente, hay que comunicar al Jockey Club Español los datos de los caballos que competirán con los colores de la cuadra.

En la web del Jockey Club Español puedes encontrar todos estos formularios.

En SERTURF te ofrecemos asistencia para aclarar cualquier duda o para llevar a cabo todos estos trámites.

 

5. Cuadras campeonas en España


Las cuadras campeonas de la estadística española durante los últimos años fueron las siguientes:

 

 

3. TIPOS DE PROPIEDAD

La forma jurídica más adecuada para detentar la propiedad de un caballo o cuadra depende del número de socios o partícipes y de las circunstancias personales de ellos. Antes de tomar esta decisión, es necesario que consultes con tu asesor fiscal. Las opciones más frecuentes son:

  • Actuar cómo persona física

Es la alternativa normal. Basta con darse de alta en el epígrafe 047 del IAE para poder facturar los premios, con su IVA correspondiente, a los hipódromos.

Los ingresos y gastos se incorporan en tu declaración anual de IRPF.

  • Operar como empresario individual (autónomo)

Opción muy poco frecuente pero que encaja más en aquellas personas que hacen de la condición de propietario una actividad económica habitual, de manera personal, directa y por cuenta propia a título lucrativo, con o sin trabajadores por cuenta ajena a su cargo. No requiere ningún trámite de constitución, simplemente hay que darse de alta en el Censo de empresarios y en el Régimen especial de trabajadores autónomos (RETA), gestiones que se pueden realizar telemáticamente.

  • Comunidad de bienes

Es la forma más sencilla de asociación y sirve para detentar la propiedad de uno o varios caballos en proindiviso. No requiere ningún capital mínimo y la tributación es responsabilidad de cada comunero que se imputa en su declaración de IRPF (rendimientos por actividades económicas) su parte proporcional de los resultados.

La constitución empieza por un trámite privado que consiste en que todos los comuneros firman un contrato en el que se detalla el porcentaje de participación de cada uno en las pérdidas y ganancias de la Comunidad. Después cada uno se debe dar de alta en el Censo de empresarios, profesionales y retenedores (casilla 111) por ser miembros de una Entidad en atribución de Rentas.

 

  • Sociedad Limitada

Se trata de una sociedad en la que el capital social, con un mínimo de 3.000 euros, está dividido en participaciones sociales e integrado por las aportaciones de todos los socios, que no responden personalmente de las deudas sociales. La responsabilidad de la sociedad se limita al capital aportado.

La constitución requiere, básicamente, escritura pública, un trámite en el Registro Mercantil para el registro del nombre, la obtención de Número de Identificación Fiscal en la Agencia Tributaria y la inscripción de la empresa en el Registro Mercantil Provincial. La mayoría de los trámites se puede hacer por internet.

Existen gestorías con experiencia que llevan la contabilidad y presentan los impuestos con un coste muy razonable.

 

  • Club Deportivo Elemental

Es una agrupación de personas físicas (como mínimo tres) para realizar una actividad deportiva sin ánimo de lucro.

Los trámites son muy sencillos y se requiere solamente un acuerdo de constitución en el que se identifiquen a los promotores y a la persona que actuará como promotora. No son necesarios estatutos, aunque suelen elaborarse (puede ser en forma de reglamento) para recoger las reglas por las que se regirá la multipropiedad y, entre ellas, fundamentalmente, la admisión y baja de miembros del club.

El principal inconveniente del Club Deportivo Elemental radica en que, al ser una entidad sin ánimo de lucro, las ganancias, si las hubiere, no pueden repartirse y, por lo tanto, hay que reinvertirlas.

 

  • Sindicato

La fórmula del sindicato, no contemplada aún por el Jockey Club Español, se emplea por cuadras de multipropiedad con un gran número de copropietarios, que tienen varios caballos y en las que se permite que cada caballo pueda ser propiedad de un colectivo de partícipes distintos

Todos los caballos corren bajo los mismos y nombre de cuadra, pero cada caballo tiene un sindicato distinto, o no, de propietarios.

La forma jurídica de la cuadra es una sociedad de capital (generalmente limitada) con unos estatutos y un acuerdo de socios que contemplan tanto los derechos y obligaciones, como las relaciones entre los sindicatos y la sociedad o la liquidez de las participaciones.

Tiene una mayor complejidad porque requiere que se lleve una cuenta de resultados independiente para cada uno de los sindicatos (que, a su vez, pueden tener personalidad jurídica propia) de la cuadra y porque el reparto de las ganancias exige una cierta ingeniería administrativa.

La multipropiedad está gestionada por un gestor o entidad gestora que, normalmente, factura por sus servicios.

Tiene la ventaja de poder comercializar por separado y a precios distintos, participaciones de cada caballo.

4. CUÁNTO CUESTA SER PROPIETARIO

1. El coste de la compra


La compra de un caballo, tanto en subasta, como en trato directo o siendo reclamado en una carrera de venta está sujeto a IVA. Adicionalmente, hay que tomar en consideración el coste del transporte desde el punto de adquisición, hasta a la cuadra en que opera el entrenador elegido. Por último, en caso de haber utilizado los servicios de un agente, estos profesionales normalmente cobran en torno al 5% del precio de la transacción

Naturalmente, los precios de los caballos de carreras varían muchísimo. Simplemente para contextualizar, señalamos que en la subasta de yearlings (caballos de un año a los que, por tanto, les queda otro para debutar) de 2017 organizada en España por la Asociación de criadores de PSI españoles (ACPSIE), el precio medio de venta fue de 14.800 euros y que el precio de los caballos en entrenamiento comprados por propietarios españoles en Newmarket en las subastas de Tattersalls (líder europeo en subastas de todo tipo de caballos de carreras),  se mueve entre los 2.000 y los 40.000 euros, aproximadamente.

 

2. Los costes de entrenamiento


  • El principal es el que repercute el preparador en concepto de tarifa por sus servicios y los gastos propios de la pensión mensual del caballo. Incluye el personal de entrenamiento y de bajada y presentación en el paddock los días de carreras y generalmente incluye también el herraje y los gastos veterinarios recurrentes. Actualmente, este gasto puede variar entre 800 y 1.100 euros al mes.

Además, los preparadores cobran una retribución variable, equivalente al 10% de los premios obtenidos por los caballos entrenados por ellos.

  • Los hipódromos facturan directamente a los propietarios el alquiler del box y los importes de las matrículas en las carreras en que compiten. Cada hipódromo tiene sus propias tarifas, pero el alquiler del box puede oscilar entre 100 y 200 euros mensuales. Las cuadras mantienen cuentas abiertas en los hipódromos en que compiten. En dichas cuentas les son abonados los premios y cargados los alquileres mensuales del box y los importes de las matrículas.
  • Los gastos veterinarios extraordinarios, si los hay, son facturados aparte por el preparador. Esta partida incluye los medicamentos, los análisis de sangre, rayos X, radiografías, etc.

 

3. El transporte


 

Se producen gastos de transporte cuando el caballo corre en un hipódromo distinto de aquél en el que el preparador tiene su base de entrenamiento. Los preparadores suelen compartir camiones con capacidad para varios caballos de manera que el coste se reduce significativamente.

 

4. Las montas


Los jockeys profesionales cobran un fijo de, aproximadamente, 70 euros por monta y, adicionalmente, el 10% del premio que obtenga el caballo.

 

5. Otros gastos


  • El coste de matricular un caballo en una carrera varía en función del nivel de premios de la prueba.
  • Hay ciertos costes menores relacionados con gestiones ante el Jockey Club Español. Principalmente, la constitución de la cuadra o la renovación anual de la inscripción del caballo en el registro. Puedes ver el detalle en la sección de Gestión del Jockey Club Español.

 

6. Rentabilidad esperable


El retorno de ser propietario de un caballo de carreras tiene más que ver con las horas e intensidad del ocio que permite disfrutar que con la pura rentabilidad financiera de una inversión. Dicho esto, hay caballos con los que los propietarios ganan dinero y otros que no llegan a ingresar su coste de mantenimiento. En España, con datos de 2017, los caballos recuperan, por término medio, el 35% de sus gastos de mantenimiento.

5. SELECCIONANDO EL EQUIPO

Al propietario le corresponde la responsabilidad de seleccionar a su equipo. En SERTURF te ofrecemos, desde un plano independiente, darte, no recomendaciones, pero sí las pautas generales más aconsejables.

 

1. La elección del preparador


El primer paso es la elección del preparador y, como ante cualquier decisión con transcendencia económica, es altamente recomendable evitar los compromisos asumidos al calor de un encuentro casual y, por el contrario, atender a criterios prudentes y sopesados sin prisa.

Todos los preparadores tienen, normalmente, su propio equipo de profesionales: veterinario, herrador, primer mozo, mozos de cuadra, jinetes para los entrenamientos, etc. Por otra parte, todos los preparadores en activo tienen la garantía de contar con la preceptiva licencia expedida por el Jockey Club Español

Para la elección del preparador es normal visitar previamente a varios y valorar aspectos tales como el coste, el lugar en el que tiene su centro de operaciones,  estadística profesional (en relación con número y calidad de caballos que entrena) y su modelo de reporte e información a los propietarios. El número de caballos bajo su entrenamiento no es un dato ni bueno ni malo, sólo un factor a contemplar, conjuntamente, con el grado de relación que se desee tener con él y con sus resultados relativos.

En todo caso, el compromiso con el preparador que elijas no es de largo plazo y es frecuente el caso de cuadras que cambian de preparador por distintas razones sin que ello suponga un conflicto ni para unos ni para otros. No obstante, es conveniente dar un periodo razonable de preaviso. Por otra parte, tampoco es infrecuente el caso de cuadras con varios caballos que los reparten entre distintos preparadores.

En el Jockey Club Español y en SERTURF te podremos informar sobre los preparadores en activo en cada centro de entrenamiento y en las revistas especializadas, encontrarás, tanto http://jockey-club.es/entrenadores/la estadística de carreras y premios ganados, como otros datos de utilidad.

El Jockey Club Español contempla la posibilidad de que un propietario obtenga un permiso especial para entrenar a su propio caballo. Esta opción, no obstante, es muy excepcional y requiere cumplir con determinados requisitos.

Aunque no es habitual que la relación con los preparadores se documente por escrito, hay cuestiones que conviene concretar por adelantado entre propietario y preparador. Entre ellas, las siguientes:

  • Conceptos incluidos y excluidos de la pensión mensual.
  • Frecuencia y régimen de comunicación entre los dos.
  • Visitas a la cuadra para ver al caballo y asistir a algunos galopes de entrenamiento.
  • Toma de decisiones en cuanto al debut, en su caso, y al programa del caballo.
  • Montas
  • Viajes, etc.

Normalmente, la pensión incluirá alimentación del caballo, “cama”, vendajes, vitaminas y los salarios de los empleados que “dan cuerda”, le asean, le montan en los entrenamientos de las mañanas y le bajan los días de carreras. Hay que clarificar si son o no extras fuera de tarifa, los costes del veterinario y del herrador.

Por el contrario, son siempre gastos aparte, las cirugías, las radiografías, el transporte, las “montas perdidas” y los gastos que facturan directamente las sociedades organizadoras (matrículas, forfaits, reenganches…).

La pensión tampoco incluye la comisión del preparador del 10% sobre premios obtenidos.

En SERTURF recomendamos que los propietarios se interesen por que los preparadores cumplan sus obligaciones laborales para con sus empleados.

 

2. Los agentes de ventas


Para la adquisición del caballo, es frecuente que los propietarios acudan a un agente de ventas. Otras veces, es el propio preparador el que asesora en la decisión de compra. Los agentes son expertos en el mercado global del purasangre, que actúan por cuenta del futuro propietario a cambio de un porcentaje (normalmente el 5% del importe de la transacción) o una cantidad fijada de antemano. Si optas por contratar a un agente, éste te presentará, bajo su criterio profesional y con el límite presupuestario que le hayas fijado, las mejores opciones que brinda el mercado. Los agentes asumen generalmente, la responsabilidad del pago del precio de compra frente al vendedor (en caso de trato directo) o agencia de subastas, al tiempo que preserva la identidad del comprador.

Los agentes son grandes expertos en la valoración externa del modelo físico de los caballos y la valoración del estado de salud la delegan en un veterinario.

Caso de ser necesario, quedan también bajo su responsabilidad los trámites a realizar, incluidos los burocráticos, para efectuar el traslado desde el lugar en que se realice la compra, hasta el lugar de entrenamiento en el que opera el preparador.

Tanto los agentes españoles como los extranjeros aparecen identificados en las páginas de los catálogos de subastas. Además, en la Asociación Española de Propietarios de Caballos de Carreras, te podrán ofrecer información, si lo deseas, sobre estos profesionales.

En cualquier caso, no olvides que, como propietario, tú eres quien decides, que es tuya la inversión y que te corresponde tomar la última decisión.

6. CÓMO CONSEGUIR TU PRIMER CABALLO

Superado el paso de elegir a tus profesionales, ellos ahora van a asesorarte para incorporar el elemento clave: el caballo de carreras.

Tanto si se trata de un caballo en entrenamiento, como de un potro por debutar, antes de asumir un compromiso de compra, es altamente recomendable recabar la opinión de un experto (el preparador, si ya lo tenemos elegido, es una buena alternativa) y la de un veterinario que pueda reconocer al caballo. Por otra parte, los agentes de ventas son profesionales que se dedican a ello sin ningún otro interés que pueda entrar en conflicto con los tuyos.

En la compra hay que valorar, aparte del estado y conformación física, distintos aspectos y, entre ellos, los orígenes, el programa que pueda tener en España un caballo (o yegua) que ya haya corrido y, aunque un caballo de carreras no es una inversión financiera, la relación entre el precio y el potencial competitivo del producto. Un caballo de carreras es una opción de ocio y para disfrutarlo plenamente es mejor obtener resultados deportivos razonables.

Otro aspecto a valorar es la nacionalidad del caballo. Comprar un producto nacido y criado en España tiene las ventajas de que, por una parte, hay numerosas carreras reservadas a caballos nacionales, con lo que su programa es más amplio y por otra, el hipódromo de Madrid pagan primas a los propietarios de caballos nacionales que ganan o se colocan en ciertas carreras abiertas.

En todo caso, no hay que perder de vista los objetivos que teníamos establecidos con anterioridad y valorar si las personas que nos están aconsejando, tienen independencia de criterio y conocimientos adecuados.

Un caballo de carreras se puede comprar de tres maneras diferentes:

  • concurriendo a subasta pública,
  • reclamándolo en una carrera de venta o
  • de forma privada.

También es posible la opción de alquilarlo.

 

1. Subasta pública


Comprar en subastas públicas tiene la ventaja de que la oferta es muy amplia y, por lo general, asegura que el precio satisfecho es de mercado. Las subastas son, con diferencia, la opción por la que se inclinan mayoritariamente los compradores.

Generalmente, las subastas agrupan productos en función de su edad y existen los siguientes tipos:

A- Tipos de subastas.

  • Suelen tener lugar entre los meses de julio a diciembre y son las más numerosas. Comprar un yearling tiene la ventaja de que la posibilidad de obtener un caballo de alto nivel es mayor y, a cambio, el inconveniente de que transcurrirán entre ocho y doce meses hasta que el animal esté listo para debutar.
  • En España, la Asociación de Criadores de Caballos de Pura Sangre Inglés de España (ACCPSIE) celebra una gran subasta durante el otoño.

  • La oferta es mucho menor. Se celebran en primavera y presentan la gran ventaja de poder correr a corto plazo. Por el contrario, los precios son más altos y se ha podido forzar el entrenamiento de los potros para que aparenten estar listos para debutar tempranamente.

  • El atractivo fundamental es la posibilidad de correr de forma Inmediata pero no hay que olvidar que su propietario anterior que, en general, conoce las condiciones y potencialidades del caballo, ha decidido desprenderse de él.

  • Tienen lugar en invierno. El precio de los foals es menor que el de los yearlings ya que tienen por delante doce meses más hasta que pueda competir y las incertidumbres son mayores.

  • Las madres pueden comprarse con el potro en útero, vacías o junto con un potro en rastra. No es una opción aconsejable para un nuevo propietario ya que se alargan los tiempos y aumentan significativamente los riesgos y los costes.

  • Las subastas están abiertas al público y resultan una experiencia muy enriquecedora para potenciales nuevos propietarios.
  • Si decides adquirir un producto de subasta, conviene que tengas hechos ciertos “deberes” con antelación ya que durante la subasta el tiempo pasa muy deprisa.

B- Recomendaciones generales.

  • Revisar, junto con tu entrenador o agente, el catálogo. Se puede obtener solicitándolo a la compañía de subastas. Por lo general está disponible varias semanas antes de su celebración y siempre es gratuito. Además del pedigrí y el número identificativo del caballo, el catálogo contiene especificaciones sobre las condiciones de venta, los aspectos que regulan los procedimientos de la subasta y otra información de utilidad.
  • Completar la documentación. La primera sección del catálogo contiene información sobre el pago, incluyendo aspectos fiscales. En ocasiones se exige una solicitud de crédito para poder pujar. Si quien va a pujar en tu nombre es otra persona (el agente o el entrenador) el formulario de dicha persona también debe cumplimentarse. Los impresos de ambos formularios están contenidos en los catálogos.
  • Revisar las condiciones de venta prestando especial atención a las garantías y a los tipos de defectos que permiten a los compradores rescindir la compraventa del caballo.

  • Pide a tus asesores que estudien el catálogo y haced una lista corta, de entre los productos que se adapten a vuestras expectativas, aquellos que, previsiblemente, vayan a entrar en tu presupuesto. Las inscripciones para correr carreras especiales vienen detalladas generalmente al pie de cada página del catálogo. Los caballos nacidos en España o que están asimilados como tales, tienen acceso a carreras y primas reservadas para ellos. También las hembras tienen carreras específicas para correr separadamente de los machos.
  • Inspeccionad los caballos por su físico para reducir la lista. Es habitual visitar a los candidatos finales varias veces y practicar ciertos exámenes veterinarios previos a la puja. En determinadas subastas sus organizadores pueden practicar, por su cuenta, un examen veterinario antes de que los caballos sean aceptados para la subasta. El tipo de examen requerido quedará descrito en las Condiciones de Venta. Si un vendedor ofrece radiografías, endoscopias u otro tipo de exámenes cualquiera, asegúrate de consultar la fecha en que se realizaron, ya que esa información proporcionada sólo tiene valor si es realmente reciente.

  • Es relativamente fácil quedar a merced de la atmósfera emotiva que se despliega en plena subasta. No te dejes arrastrar por las pujas que te sacan de presupuesto. Resulta esencial que te ajustes al plan inicial y te mantengas dentro del presupuesto predeterminado. Haz pujas sólo por los caballos seleccionados en tu lista definitiva.
  • Recuerda que tanto la titularidad, como la responsabilidad del caballo y el riesgo de sus acciones, pasan a ti como comprador desde el momento mismo en que cae el martillo adjudicándotelo.

  • El comprador adjudicatario debe cumplir los trámites de formalizar una póliza de seguro, realizar el pago y garantizar oportunamente, transporte y embarque.
  • El pago debe realizarse conforme a lo pactado con la compañía de subasta. Si no quedó establecido el crédito antes de la venta, el pago se efectúa generalmente dentro de los días posteriores tras el golpe de martillo.
  • Las compañías especializadas en transporte de caballos tienen representantes en casi todas las ventas de cara a retirar el caballo de las instalaciones de la subasta. Selecciona una y proporciónale una copia que le permita desplazar al caballo desde el punto donde ha permanecido estabulado. El transportista necesitará obligatoriamente ese documento para sacar al caballo de esas instalaciones.

2. Reclamar en carreras de venta o mixtas


Cada caballo que se inscribe en este tipo carreras está expuesto a venta, o reclamación, al precio indicado en el programa de esa carrera. El premio que haya ganado será propiedad de la cuadra propietaria a nombre de quien corrió el caballo.

La principal ventaja de comprar en carreras de venta es que brinda una oportunidad de incorporarnos de manera inmediata al mundo de las carreras. En los países donde este tipo de carreras son frecuentes, existen especialistas en comprar así caballos que tras implementar cambios en la rutina del entrenamiento consiguen, en no pocas ocasiones, que mejoren sustancialmente de valor. A diferencia de la compra en subasta o trato en privado, el comprador no tiene derecho a realizar un examen veterinario antes de pagarlo.

Puede entenderse como una ventaja el que en virtud de sus actuaciones previas, en la mayoría de los casos ya haya quedado definido el valor competitivo de los caballos ofrecidos en venta, porque conocemos aproximadamente el techo en cuanto a calidad de lo que pretendemos comprar y en consecuencia, la especulación sobre su valor se reduce considerablemente.

No hagas reclamos por encima de la cifra estimativa previamente calculada. Cada caballo debe ser evaluado de forma proporcionada a su rendimiento y condición actual.

Antes de reclamar un caballo es esencial que consultes con el preparador.

 

3. Transacción privada


Es relativamente frecuente que un propietario, por distintas razones, desee vender un caballo o contemple la posibilidad de ello. Como en las anteriores opciones de compra descritas, la opinión del entrenador es esencial, ya que los caballos en entrenamiento son conocidos suficientemente por los profesionales.

En las transacciones privadas es habitual dar al comprador la opción de inspeccionar el producto y llevar a cabo un examen veterinario previo.

Para determinar el precio a ofertar, evalúa el informe veterinario y complétalo considerando además otras cuestiones:

Conformación y sobre todo salud, siempre son las cualidades de mayor importancia.

Sí el caballo corrió recientemente en carreras de venta o mixtas, el precio en que salió a vender es un relevante dato de referencia sobre las pretensiones económicas del propietario.

Es aconsejable documentar la transacción en un contrato de compraventa en que puede haber una cláusula de protección ante posibles vicios ocultos.

Se debe cumplimentar una Declaración de Venta en impreso oficial del Jockey Club Español que incluya los nombres, firma y DNI de las partes, la identificación del caballo, y en el campo de Observaciones, los términos y garantías de la venta y los posibles plazos diferidos, que para estos casos resulta recomendable acompañar de un procedimiento para resolver conflictos; así como una cláusula que reconozca el derecho a un examen veterinario completo. Al cierre, el comprador debe recibir el libro del caballo emitido por el Jockey Club correspondiente, incluidos sus registros de sanitarios.

 

4. Alquiler


Si bien esta fórmula de propiedad está poco extendida, ofrece varias ventajas para el arrendatario.

Consiste básicamente en comprometerse a sufragar todos los gastos mensuales producidos por el caballo durante el plazo que contemple el contrato que regule el alquiler. El arrendador queda liberado de estos costes y percibe del arrendado el porcentaje de los premios que ambas partes estipulen en el contrato.

 

5. La vía de la multipropiedad


Las cuadras en régimen de multipropiedad constituyen la puerta de entrada más frecuente a la experiencia de ser propietario.

Compartir las vivencias con otros no solo no reduce la intensidad del disfrute, sino que aporta aspectos adicionales de ocio.

En España existen diversas cuadras de propiedad colectiva y algunas de ellas aceptan nuevos socios.

Generalizando, nuestra recomendación es que, como posible inversor en ellas, conozcas previamente a las personas que la componen y, muy especialmente, al “racing manager” que es el asociado que mantiene la fluidez de la relación entre el entrenador y los partícipes y que representa a la cuadra ante el Jockey Club Español y ante los hipódromos organizadores. Él te informará sobre los costes de entrada y de mantenimiento, los resultados históricos obtenidos y sus objetivos de largo plazo.

Otros aspectos que valorar son:

  • La forma jurídica y, derivado de ello, las responsabilidades que, en su caso, asumen los partícipes.
  • La calidad con que se llevan la contabilidad y la información fiscal.
  • La regulación de las relaciones entre partícipes, recogida normalmente en los estatutos o en un pacto entre accionistas.
  • El número y perfil de los socios.
  • El nivel de involucración de los partícipes en las decisiones relevantes y la manera en que éstas se toman.
  • La frecuencia de las visitas a la cuadra.
  • Las actividades sociales, si las hay.
  • La política de distribución de premios y trofeos.
  • Los mecanismos de salida de la multipropiedad.
  • Las facilidades para entrar al paddock los días de carreras y la posibilidad de asistir al hipódromo, o a un recinto especial de éste, de manera gratuita cuando corra un caballo de la cuadra.

Existen distintas formas jurídicas para amparar una cuadra en régimen de multipropiedad. En el apartado 3. Tipos de Propiedad, se exponen los más frecuentes

7. PLANIFICANDO LA ACTIVIDAD DE MANERA PROFESIONAL

1. Formas jurídicas para la cuadra


Como se menciona en el capítulo Tipos de propiedad, hay varios vehículos jurídicos posibles para tener legalmente constituida una cuadra de carreras. Es importante comprender las implicaciones fiscales, legales y de responsabilidad de cada una de ellas. Advertimos de la importancia de consultar previamente con tu asesor fiscal, antes de tomar la decisión definitiva respecto al tipo de entidad jurídica elegido para desarrollar la actividad como propietarios.

 

2. Aspectos fiscales


A. IVA

Tanto los gastos de la cuadra, como los ingresos por premios están sujetos a IVA al tipo del 21%. La diferencia entre el IVA soportado y el repercutido es ingresable o recuperable de la Hacienda Pública.

B. Tributación de las ganancias

Dependiendo de la forma jurídica de la cuadra, las rentas obtenidas tributan a uno u otro tipo.

 

3. Seguros


A. Responsabilidad civil

El Jockey Club Español tiene contratada una póliza colectiva para los ejemplares bajo su licencia, que repercutiendo a cada propietario por cada caballo entre 125 y 75 € (variando según la edad del caballo), quedan acogidos contra este riesgo hasta un límite máximo de 450.000 €.

B. Otros riesgos

Existen diversos riesgos asegurables. El seguro de existencia cubre el riesgo de muerte del caballo y no se extiende a la pérdida de uso en caso de lesiones. La prima varía en función del capital asegurado (con el límite del valor de mercado) y de la edad del caballo. Para una póliza de cobertura anual que cubra un caballo en edad de correr, las tasas de prima oscilan entre el 4,5% y 6,5% del capital asegurado. Normalmente la contratación de la póliza está sujeta a un examen veterinario.

También existen pólizas que cubren la muerte por causa de incendio, o accidente en el transporte.